martes, 20 de mayo de 2014

4 Formas creativas de aumentar tu atención a detalles

 ¿Te has dado cuenta que se te escapan muchos detalles de tu vida laboral y personal? Probablemente te frustras porque no eres capaz de hacer todo bien y retener los detalles.
Seguramente lo que te falla es la falta de atención a los detalles, es probable que estos datos solo se deslicen por tu mente. Pero no todo es negativo, es posible aumentar la atención a los detalles y que se retengan en tu mente. Desarrolla estas cuatro estrategias simples para asegurar un mayor nivel de atención.



1. Crea una lista 

Comienza con una lista de ‘check’. Una de las maneras más fáciles de asegurar que capturas los datos es ponerlos todos en una lista e ir tachando conforme vas realizando tus tareas. Cuando termines, vuelve a la lista de ‘checks’ para asegurarte que has conseguido todos los elementos.

La lista puede hacerse mentalmente, pero recomiendo que por sencilla que parezca, se haga a mano o uses aplicaciones de smartphones de creación de listas. El invertir tiempo en crearla hará que retengas mejor los datos. Si olvidas una serie de cosas que ocurren todas las semanas, lo más sencillo es que coloques la lista forma permanente en un lugar visible.


2. Ponte en la piel de otra persona

Imagina que tienes un nuevo proyecto que hacer. Seguramente creas que tienes todo lo que el trabajo requiere bajo control, pero normalmente, cuando acabas tu jefe siempre te señala cuatro o cinco cosas que has pasado por alto, ¿Cómo evitarlo?

Piensa en el proyecto desde el punto de tu jefe, si fueses él ¿qué estarías buscando? Debes de ser capaz de ver tu trabajo con objetividad. No pienses en él por un tiempo, vuelve a echarle un vistazo totalmente imparcial y considera si cumple todos los objetivos como si te lo entregasen a ti en mano.

También puedes idear una forma de organización visual de todos los proyectos, usando un tablón o post-it donde puedas identificar cada paso del proyecto y que no se te pase ninguno por alto.


3. Usa recursos mnemotécnicos para recordar ciertos detalles

Con esto me refiero a trucos de memorizar y aprender información que se ajusten a tus necesidades. Para algunas personas es de utilidad inventarse una palabra, frase tonta o poema corto con el que asocian en su cerebro alguna información.

Un recurso mnemotéctico muy común usado para memorizar largas listas, consiste es coger la primera letra de cada palabra de la lista y crear una palabra.

El uso de estrategias de mejora de la memoria puede ser de gran ayuda para recordar también detalles de su vida personal. ¿No eres capaz de recordar si a tu pareja le gusta el helado de fresa o de chocolate? Crea una frase divertida con su nombre y el sabor que le gusta.


4. Toma conciencia de tus tareas

Para las responsabilidades más habituales es buena idea recrear la importancia que tienen para ti, así será más fácil. Tan sencillo como recordar qué necesitas antes de salir a trabajar, ¿son todos los pasos importantes? ¿Has usado el desodorante y la crema?

Si necesitas preparar un discurso para presentar un tema en clase piensa, ¿qué es importante que sepan tus compañeros? ¿Tienes convicción en lo que cuentas? Creer en el tema del que debes hablar hace que sea más sencillo transmitir convicción.

Recordar detalles es un ejercicio que poco a poco se convertirá en un hábito. Este nuevo hábito se crea practicando estas cuatro técnicas repetidamente. La gente a tu alrededor se sentirá tranquilo porque confiará en que las cosas se van a terminar de manera adecuada.


¿Conoces alguna técnica más que sea de utilidad para ti?¿Te parece útil el contenido de este post?




Ideas y concepto de aquí


Síguenos en 

viernes, 16 de mayo de 2014

14 Hábitos para ser el doble de productivo en el mismo tiempo

Dobla tu productividad añadiendo estos 14 hábitos a tu día


POR LA MAÑANA


1. Bebe agua 
Después de 8 horas durmiendo, tu cuerpo está deshidratado. Si bebes una gran cantidad de agua, poco a poco hidratarás tu cuerpo y comenzará el funcionamiento de tus órganos internos. Empezarás a sentir energía unos minutos después.

2. ¿Qué tengo qué hacer durante el día? 
Hacer esto significa aclarar tu mente, priorizar. Haciendo esto fijarás el camino a seguir y te sentirás más inspirado y motivado por conseguir tus metas.

3. Desayuna
Hagamos caso al dicho popular: "desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un pobre". 'Des-ayunar' es 'romper el ayuno', tener el estomago vacío no te va ayudar nada a hacer frente al día y a llevar a cabo los objetivos que tenías marcados.




4. Haz ejercicio
La gran mayoría de la población, se despierta con el tiempo justo para lavarse la cara, ponerse lo primero que pillan de ropa y adiós muy buenas. Si lees hábitos de personas exitosas, todas ellas hablan, que nada más despertarse hacen unos pequeños ejercicios que sirven para mejorar su salud y para mantener la mente clara durante el día. Si nop tienes tiempo de hacer una tabla, al menos estírate

5. Quierete
Dedícate unos minutos para mirarte en el espejo, y sonreír. Confía en ti mismo y debes decirte que puedes con todo lo que te propongas.




DURANTE EL DÍA


6. Priorizar
Las cosas que realmente importan van primero, lo que te vaya a dar un resultado, lo demás, si no es importante no lo hagas. La gente se pasa la vida perdiendo el tiempo y haciendo cosas que no sirven para nada. La vida es demasiado corta como para malgastar el tiempo.

7. Tomate un descanso
A medida que va pasando el día, vamos perdiendo la energía con la que nos habíamos despertado. Por eso, debes hacer las cosas más importantes por la mañana y cuando por la tarde tu cuerpo te pida parar, hazle caso, y luego volverás con más fuerza.



8. Cuidado con la tecnología
Perdemos un tiempo increíble con nuestros móviles y/u ordenadores (redes sociales, e-mail, whatsapp...) Debes saber qué tareas no te van a dar beneficios y descartalas. Si tienes mucho mono, prográmate algún rato del día y que esa sea tu forma de desconectar (no más de media hora)

9. Escuchar algo que te motive y que te enseñe
Pasamos mucho tiempo en el coche o viajando de un lugar a otro, os propongo que aprovechéis ese tiempo escuchando algo que os pueda servir.
Por ejemplo: mi novio tiene en el coche un cd para aprender inglés y de vez en cuando (habría que hacerlo más) nos lo ponemos y repetimos la lección.


POR LA NOCHE


10. Repetir ejercicios
Cuando haces ejercicio tomas oxigeno, lo que hace que tengas una mente más clara y aportar energía a tu cuerpo. Haciendo 15 minutos de jogging o incluso un simple paseo, te ayudará a quitar las tensiones del día y a relajarte.

11. Lee un poco
Se supone que deberíamos ser capaces de leernos 2 libros en un mes, y dentro de 2 años deberías haberte leído 48. Si le dedicas 30 minutos al día a leer, cumplirás los objetivos.



12. Medita
La meditación ayuda a calmar tu mente, doblar tu productividad, y al mismo tiempo, ayuda a activar la ley de atracción. Hay muchas formas de meditar, empieza poco a poco y conviértelo en un hábito.

13. Planifica el día siguiente
Apúnta en un papel lo que tienes que hacer, según prioridades o problemas a resolver. Un vez hecho esto, tu mente estará relajada y preparada para lo que viene mañana.

14. Duerme 
Nadie es productivo si se siente cansado. "El éxito no es un spring, es una maratón", por tanto descansa lo suficiente y llénate de fuerza.



Con estos pequeños cambios en tu vida, harás que tu tiempo parezca el doble, y por tanto, tendrás una vida larguísima!!!



Si quieres leer más sobre estos hábitos visita el artículo original


jueves, 8 de mayo de 2014

6 pasos para estudiar sin agotarte

Para la mayoría de nosotros estudiar nos resulta cuanto menos, divertido. Aunque a veces creamos que nos cuesta concentrarnos más que al resto no es así, la mayoría sufrimos problema de concentración por pequeño que sea. Para nosotros, este grupo de la sociedad que se despista con el pasar de una mosca, es muy importante atender en clase si queremos obtener mejores resultados con menos esfuerzos. Trata de prestar atención a lo que el profesor nos cuenta creándonos una historia en nuestra cabeza.

Os dejamos seis consejos que os ayudarán a estudiar duro sin perder el foco para cuando llegue ese momento tan temido en el que te quedes a solas con tus libros.



  1. Programarte adecuadamente

    No hagas un compromiso contigo mismo de que estudiarás en tu tiempo libre, eso normalmente no se cumple. Lo más probable es que nunca tengas tiempo libre para el estudio, así que busca el mejor momento del día para ti, y resérvalo para eso. Cuando más asocies ese momento del día al estudio, mayor será tu capacidad de concentración.
  2. Situación ideal

    Algunas personas estudian mejor escuchando cierto tipo de música, otros necesitan silencio absoluto lo que no les permite ni poder acudir a bibliotecas. Algunos toman café o té, se visten como si fuesen a salir a la calle para mantenerse despiertos, mientras otro grupo prefiere estar vestido con ropa cómoda para sentirse mejor, relajarse y así aumentar su capacidad de concentración.
    Nosotros recomendamos la opción de comodidad. Aunque te pegues un chute de cafeína o teína tarde o temprano te acabarás cansando y sus efectos desaparecerán. Si te pones cómodo y en la misma zona siempre es muy probable que te centres mejor, estas circunstancias harán que puedas atravesar largas sesiones de estudio con facilidad, ya que tu mente asociará las situaciones de manera inconsciente.
  3. Materiales

    Apuntes, hojas en sucio, libros, lápiz, papel, subrayadores, bolígrafos y algo para picar, todo en tu zona de estudio. Asegúrate que tienes todo lo que necesitas para unas intensas y productivas horas de estudio para que no tengas que levantarte e interrumpir tu sesión. Eso sólo conseguirá que te despistes y entres en un estado de desconcentración del que te será más complicado salir.
  4. Programa tus descansos

    Hasta la persona más estudiosa necesita tiempos de descanso después de mucho tiempo. Incluso la postura que adoptamos para estudiar puede ser mental y físicamente agotador. Ponte en el despertador o teléfono una alarma que te recuerde cada hora o cada dos que debes hacer un pequeño descanso. En él, levántate, estira, bebe agua, saluda a tu mascota o a tu familia… Asegúrate de que el descanso no es más de 5 minutos, podrías perder la concentración por completo. El objetivo de estos descansos es asegurarse de que no te quemas estudiando y puedes volver a la sesión renovado y listo para continuar.
  5. Estudiante activo

    Un aprendizaje activo, resulta mucho más efectivo que el pasivo. El activo implica la discusión y el análisis sobre los temas estudiados. Este estilo puede ayudar a entender y memorizar con mucha facilidad los temas. Considera la posibilidad de estudiar con alguien más y discutir sobre el material (una vez controles un poco tu capacidad de concentración) en lugar de sentarse en una silla y leer y leer. Variar un poco sus hábitos de estudio, como en este ejemplo, puede asegurar que el tiempo de estudio sea más largo y productivo (hacer lo mismo durante mucho tiempo también puede provocar que acabes quemado).
  6. Encuentra tu lugar de estudio

    Elige tu lugar de estudio en base a la capacidad de distracción que tengas. No elijas una cafetería como lugar de estudio si existe una alta probabilidad de que levantes la vista de los apuntes cada vez que pasa alguien por tu lado o alguien deja caer una cucharilla en el plato. Es muy importante también que sea fácil de llegar y sea físicamente cómodo, para que el hecho de ir allí, no suponga ya una traba para el comienzo de la sesión.
    ¡Ojo con la iluminación y los ruidos elevados! La iluminación es muy importante, para no cansar la vista rápidamente. 



 Y tú, ¿cómo estudias?


Síguenos en 
Twitter
Facebook

martes, 6 de mayo de 2014

20 consejos para hablar bien en público


A muchas personas les cuesta mucho esfuerzo hablar con confianza en público, o incluso, no pueden hacerlo, pánico escénico. Una buena comunicación es clave para tener éxito, un líder debe saber comunicarse con confianza para que sus trabajadores lo admiren y confíen en el trabajo que están realizando.

La buena comunicación no sólo es necesaria cuando tienes que dar una conferencia, sino en cualquier ámbito, en las relaciones con amigos, en clase, realizando una exposición frente a tus compañeros, etc.



Aquí os dejamos unos sencillos pasos que os ayudarán mucho. Es importante que no te saltes ninguno, y si ves que no funciona, vuelve a intentarlo desde el primer paso con ganas, energía y sobre todo teniendo muy claro, que todos somos capaces de ello, y tú no vas a ser menos.


  1. Expresa tus con opiniones con convicción.
    Es muy importante que conozcas bien el tema que tienes que tratar, cuanto más conozcas sobre él, más seguro estarás de lo que hablas, y eso se refleja. Evita las expresiones dubitativas como: “creo que…”, “tal vez…” que sólo hará que los demás duden también sobre tus palabras.
  2. La importancia del contacto visual.
    Primero y más importante: es de buena educación, y segundo; te ayudará a escuchar con cuidado. Busca las caras que te transmitan confianza, y habla para ellos. Encontrar complices en tu discurso te servirá para transmitir tu mensaje con mayor claridad. Trata de mantener siempre la mirada hacia los ojos de esas personas. Sus expresiones podrán darte pistas de si estas siendo lo suficientemente claro con tu mensaje.
  3. Nadie es perfecto.
    La gente toma en serio tus opiniones cuando tienes confianza en ti mismo, es importante que creas que eres una persona increíble, que te recuerdes las metas a las que has conseguido llegar y cómo lo has hecho. Mírate al espejo y di como mínimo tres cosas positivas de tu persona. Si no te gusta hablar de ti mismo, deberás trabajar en aumentar tu confianza.
  4. Método para ser un buen orador.
    Para mejorar tus habilidades en la comunicación debes recordar la siguiente estrategia:
    Planificar tu discurso, practicar a solas, preparar cuestiones que te permitan participar con el público, pensar y hablar en términos positivos, hacer frente a los nervios y ver las grabaciones de los discursos para mejorar.
  5. Revisa el espacio.
    Es bueno llegar antes y conocer la zona dónde tendrás que hablar, practica con el uso del micrófono y fija algunos puntos visuales como: las dimensiones de la sala, hasta dónde llegará el público y dónde deberás mirar.

     
  6. Visualiza el éxito del discurso.
    Imagina tu voz, fuerte clara y segura y los aplausos del público al finalizar.
  7. Conocer el perfil del público.
    Este paso es importarte. Si puedes llegar a conocer parte del perfil de tu público, sabrás qué les interesa y qué no, y en qué partes del discurso deberás hacer mayor incapié.
  8. Seguridad en las expresiones.
    Debes cuidar el lenguaje corporal y tratar de tener una buena postura, no encorvarte, no jugar con las manos, no dar muchas vueltas, mirar siempre hacia el frente y no transmitir tensión con la postura del cuerpo.
  9. Conocer el tema.
    Escoge un tema que conozcas o te guste. Transmitirás el entusiasmo por ese tema, y cuanto más sepas, más convencido sonarás. Muchas personas tienen pánico a que les hagan preguntas que no podrán responder, si conoces tu tema de exposición, esto no pasará y no tendrás nada que temer.
  10. Tono de voz adecuado.
    No debes gritar, pero sí hablar lo suficientemente alto para que todos te escuchen, además, el tono de voz también es un signo de confianza.
  11. Amplía tu vocabulario.
    Cuanto más leas sobre el tema, más amplio será tu conocimiento respecto al vocabulario, te ayudará a hablar bien y corroborar que eres un experto.
  12. No tengas miedo de hacer una pausa.
    Una pausa está bien para ordenar tus pensamientos y pensar qué dirás a continuación. Las pausas verbales como “eh” son signos de que nuestra mente está funcionando, todos los grandes oradores las usan alguna vez, sólo hay que tratar de no usarlos con mucha frecuencia.
  13. Concisión. 
    Céntrate en lo que quieras decir, y no pongas ejemplos de más que confundan al público sobre la idea importante del mensaje. No repitas parte del mensaje.
  14. Repite al final del discurso los principales puntos.
    Esto es importante para que el público tenga claro las ideas principales y tu mensaje quede más definido.
  15. Usar ejemplos concretos.
    Para convencer a tu público es importante que presentes hechos fiables que corroboren tu mensaje, elige anécdotas, estadísticas o historias que le permita al público conocer mejor el tema.
  16. Encontrar una rutina para relajarse.
    Hacer frente al público te ayuda a vencer los nervios, trata de transformar la energía nerviosa en entusiasmo. Busca el truco que mejor funcione para ti, puede ser tomar una taza de té, beber agua cada 5 minutos… Algo que puedas hacer en tu día a día y también cuando hables en público, para que la situación sea más familiar.
  17. No te disculpes.
    Aunque te cueste hablar, no te disculpes, sigue adelante y las personas se olvidarán de tu error. Si te disculpas, te recreas más en los errores que en los aciertos.
  18. Céntrate en el mensaje.
    Si te centras menos en ti y más en el mensaje te sentirás como un simple mensajero y esto te aliviará mucho el nerviosismo.
  19. Experiencia.
    Debes saber representar tu discurso como experto y como persona. La experiencia genera confianza, así que esto es la clave para ser efectivo en tu discurso. Es una habilidad más que te ayudará en cualquier ámbito del día a día.
  20. Sonríe.
    Si el tema lo permite, trata de sonreír para transmitir alegría, interés y entusiasmo. Una sonrisa es un signo agradable, si sonríes a tu público y consigues que estos te devuelvan la sonrisa habrás creado un vínculo de complicidad que hará que la confianza en ti mismo aumente.


¿Tienes pánico a realizar una exposición o conferencia? ¿Lo has superado? ¿Qué trucos te ayudan a ti? Espero que puedas ayudarnos a completar esta lista con más pasos que nos ayuden a todos a mejorar y parecer confiados en nuestro discurso.

Si quieres conocer más pasos, ver artículo de referencia aquí.


Síguenos en 

jueves, 20 de marzo de 2014

10 trucos para encontrar la inspiración

Literalmente, inspiración significa, "recibir aliento".

La RAE, la define como "el acto de infundir o hacer nacer a la mente afectos, ideas, designios..."


A lo largo de los años han existido diferentes modelos de inspiración. Para los griegos, la inspiración suponía que el artista alcanzaba un estado de éxtasis o locura poética; en cambio, siglos más tarde, Sigmound Freud pensaba en la inspiración como el producto de un conflicto interno no resuelto o un trauma de la niñez, y decía que se originaba en el subconsciente.


La inspiración y la creatividad, van completamente relacionadas, ya que cuando buscas inspiración, el fin es crear algo.

Puede inspirarte cualquier cosa, una canción, un lugar, una persona, una foto... y puedes encontrarla en cualquier momento.

Trucos para encontrar la inspiración.


1. Estar alerta. Como bien decía antes, la inspiración puede venirte en cualquier momento y lugar. Un ejemplo de esto es que según estudios, tres de cada diez personas tiene sus mejores ideas durante las horas de sueño.



2. Viajar. Cuando haces un viaje, aunque sea a un pueblo cercano, abres tu mente y te preparas para vivir nuevas sensaciones, experiencias, olores, colores...




3. Estar dispuesto a vivir nuevas experiencias. Tener la mente abierta y no tener miedo a vivir.


4. Capacidad de aprender. Nunca debes pensar que ya lo sabes todo. La vida te va enseñando cosas nuevas y debes utilizarlas.


5. Hablar, escuchar, pedir opinión. Es muy importante no cerrarte puertas y relacionarte con tu alrededor. Las musas pueden visitarte en cualquier momento.





6. Ir más allá. No quedarte en la supercie, no conformarte. Debes buscar y encontrar respuestas.


7. No importa tu formación. Para encontrar la inspiración no es necesario tener un cociente intelectual de 120, ni haberte estudiado la Biblia en latín, es más, "la formación que fomenta la lógica, suele reprimir la creatividad" (fuente, WORTHIDEA)


8. Saber desconectar. Hay momentos en los que la mente se satura y no hallas respuestas. Tienes que saber irte un poco, para llegar con más fuerza. Una profesora del colegio, nos aconsejaba ir al cine el día antes del examen para descansar la mente y no pensar.





9. Encontrar tu momento. Hay horas del día en que estamos más inspirados, más predispuestos a crear. Sólo tienes que encontrarlo.



10. Apuntar las ideas. A veces la inspiración viene y va, y tu cabeza está tan llena de cosas, que puedes llegar a olvidarte. Hazte la vida más sencilla y apuntalo.



Todo el mundo necesita de la inspiración para crear. Adivináis en que se inspiró Jeremy Scott para la colección capsula de Moschino, Fast Fashion?




Moschino.com



Y a ti, ¿que te inspira?

Crl




Síguenos en 

martes, 18 de marzo de 2014

Más de 3 trucos para ser tan productivo como te gustaría ser

Si te centras en las pequeñas cosas de tu vida, perderás de vista las más importantes, pero no te preocupes todos perdemos tiempo en cosas que no importan, y es algo que se puede cambiar.
Dato: Muchas personas malgastan aproximadamente una media de 137.900 horas a lo largo de su vida en ver la televisión, lo que se traduce en la escalofriante cifra de 15 años.

Fuente:gmcrh.mx


¿Cómo hacer un mejor uso del tiempo?

La respuesta: crear hábitos, y cómo lo hacemos es la segunda gran pregunta planteada.
Cuando se trata de la formación de nuevos hábitos, se avanza a grandes pasos con las primeras repeticiones. En el momento en el que desees crear o cambiar un hábito, primero debes identificarlo, cambiarlo poco a poco, y acabar haciéndolo todos los días.

Por ejemplo, casi todos nos hemos propuesto estudiar todos los días o ir al gimnasio. No debes comprometerte a un objetivo en específico, “estudiar” o “ir al gimnasio”, sino a crear el hábito de estudiar o crear el hábito de ir al gimnasio. Comienza haciéndolo cada día media hora, después de merendar por ejemplo, disfruta el momento de relajación que dediques al estudio o hacer deporte.

Después de aproximadamente un mes, te darás cuenta que se ha convertido en una costumbre, una rutina de vida deseada. Cuando pase ese mes te darás cuenta que pasas cada vez menos tiempo en los malos hábitos, cómo estar pegado al móvil, ver la televisión, navegar horas y horas a través de internet sin ningún fin, etc.

La mayoría de compañías se nacieron de esta manera, no por casualidad. Se proponen una meta, y los creadores le dedican la mayoría de su tiempo a esa meta, esa dedicación resta tiempo de hacer otras cosas (cosas que son igual a “no hacer nada”).

El tiempo es el que es, 24 horas al día, y debes tener muy claro en qué quieres invertir esas horas y cuáles son tus prioridades.

Quien quiera crear hábitos productivos de forma automática deberá seguir estos pasos propuestos por Nir Eyal

1. Visualiza las metas. Centrarte en el camino, celebra y cultiva las pequeñas victorias que te acerque a tu fin. Este paso te ayudará a ser más productivos y a transformar el cambio de malos hábitos en buenos.

2. Identifica los hábitos a modificar. Comienza con pequeñas acciones que puedas realizar todos los días.

3. Realiza un seguimiento de tus progresos. Anota las acciones y pasos que realizas cada día.

Suena fácil y lo es, pero la mayoría de las personas no lo hacen, en su lugar se proponen grandes metas, y se centran en tácticas y acciones a corto plazo, en lugar de cambiar los comportamientos subyacentes que están causando el problema.

Este es el secreto de las personas altamente productivas: Crean sus propios hábitos para automatizar las cosas que saben que deben hacer con más frecuencia.

Para comenzar a hacer lo mismo, responde para ti mismo:

1- ¿Qué quieres de la vida? 
2- ¿Qué te hace feliz? 
3- ¿Qué te gusta hacer? 
4- ¿Con qué personas quieres pasar tu tiempo? 

Esas cosas son en las que tienes que enfocar tu tiempo y energía. No en ver que hacen otros a través de sus redes sociales.

Otro consejo muy importante es no desperdiciar energía en sentir ira, rabia, frustación, preocupación, ansiedad y otros sentimientos negativos en cosas que ocurrieron en el pasado, ninguna de esas cosas importan, porque ya han sucedido y nada se puede hacer por echar el tiempo atrás.
Si crees que tienen solución, céntrate sólo en la solución, si no la tienen, olvídalas.

El entretenimiento sin sentido está bien en pequeñas dosis, pero debes tener la valentía de admitir “que te estás pasando”, cuando estés en proceso de alcanzar alguna de tus metas.

El tiempo es más valioso que cualquier cantidad de dinero. ¿Alguna vez has perdido a algún familiar por alguna enfermedad imprevista? Si es así, piensa en qué dedicó su tiempo, ¿Visitar su facebook, o disfrutar y experimentar la vida al máximo con las personas de su alrededor y tratar de aprender el mayor número de cosas posibles?

Si no estás donde quieres estar, echa un vistazo, se honesto y reflexiona sobre en qué inviertes tu tiempo. Haz un esquema de lo que has hecho hoy. Todos perdemos un tiempo precioso en cosas que no sirven para nada, no esperes a cambiar cuando sea demasiado tarde. Aprecia cada momento y toma iniciativa de cultivar los mejores hábitos.


Síguenos en 

lunes, 10 de marzo de 2014

Los 9 mejores trucos para estudiar mejor

Cómo estudiar con eficacia

Hay días en los que estudiar puede ser un infierno. Aquí te dejo los 9 mejores trucos para estudiar mejor y más rápido. Toma nota: 
  • El espacio es clave 
Busca un espacio donde te sientas tranquilo, relajado y preparado para estudiar. No tiene por qué ser en tu casa, la biblioteca pública o un lugar tranquilo te pueden servir. 
  • Misma hora 
Acostúmbrate a estudiar siempre a la misma hora, así irás creándole el hábito a tu mente de que a esa hora toca estudiar. No te recomiendo estudiar después de las comidas, la mente y el cuerpo necesitan un tiempo descanso cuando se han alimentado. 
  • Relax 
Estar tranquilo para estudiar es muy importante. Si lo crees necesario aprende técnicas para controlar la ansiedad. 
  • Plan de éxito 
Una vez estés en tu espacio y tranquilo, toca ponerse en acción. Hazte un plan de estudio en una tabla. En esa tabla pondrás: ¿hasta dónde voy a estudiar hoy?; ¿hasta dónde he estudiado?; de 1 a 10, ¿cuál ha sido mi esfuerzo hoy? Cada vez que te pongas a estudiar contesta a estas preguntas. Te ayudarán a ver si estás consiguiendo tus objetivos y el esfuerzo que estás depositando en ello. Esto, a la vez, te motivará a seguir mejorando cada día.  
  • Fuera distracciones 
Durante el tiempo de estudio vas a dejar el móvil y las cosas que te distraigan en otra habitación y en silencio, cuando termines podrás ir a por ellas. 
  • Recompensa, ¡bien! 
Guárdate una recompensa siempre que consigas llegar a los objetivos que te has propuesto. Por ejemplo: hoy he estudiado los 3 temas que tenía como objetivo, ahora me voy a dar una vuelta con mis amigos porque he finalizado mi obligación para hoy. Recuerda siempre que el ocio es más ocio cuando hay obligaciones por medio. Combinar ocio y obligaciones es una receta perfecta para conseguir tus metas, hazlo. 
  • Tiempo de descanso 
Hay un momento en el que el nivel de atención baja y por mucho que estudiemos no nos entra más. Para que no te pase eso, descansa 5 minutos por cada hora de estudio. Así, la mente también descansará y estará preparada para la siguiente hora. 
  • ¿Difícil o fácil? 
Ninguna de las dos. Empieza siempre con los temas de una dificultad media, luego pasa a los difíciles y déjate los más fáciles para último lugar. Si empiezas por lo más difícil te cansarás enseguida y tu motivación bajará rápidamente por lo difícil que es; si empiezas por lo fácil y te dejas lo más difícil para el final, tu rendimiento habrá bajado y te será imposible estudiar lo más difícil.
  • Motívate
Un truco que yo hacía es ponerme papeles, post-it y pegatinas en mi espacio de estudio con frases de motivación y superación. Así, cuando miraba a la pared o a cualquier sitio las leía y me motivaban. Me recordaban que el esfuerzo merece la pena, y a día de hoy puedo decir que es verdad. Hazlo tú también.

Ahora ya sabes los 9 mejores trucos para estudiar más y mejor. ¿Tienes algún truco y quieres compartirlo? ¿Has hecho alguna vez alguno de estos trucos? ¿Qué tal fue la experiencia? Pregunta cualquier duda que tengas y comparte tus trucos para estudiar mejor, ya sabes que la unión hace la fuerza. 
Un saludo enorme y hasta la próxima, Andrea. 

Vídeos relacionados con los 9 mejores trucos para estudiar mejor:



Temas relacionados con los 9 mejores trucos para estudiar mejor: 


Síguenos en 

miércoles, 15 de enero de 2014

Cómo elegir una carrera

5 preguntas que te ayudarán a elegir una carrera universitaria 
Aún recuerdo que ya antes de terminar mi último año de instituto, los profesores, mis padres y hasta mis amigos no paraban de bombardearme acerca de qué carrera iba a escoger o a qué me quería dedicar. Siempre he tenido muy claro que mi vocación es ayudar a las personas, y sabía que a través de la Psicología podría conseguirlo como yo esperaba. 

Sin embargo, muchas personas aún no saben qué carrera escoger cuando terminan y es totalmente normal que tengan miedo a equivocarse. 
Por ello, dejo aquí 5 preguntas que os ayudarán a saber cuál es vuestra carrera perfecta. 
  • ¿En qué soy bueno? 
Saber lo que a uno se le da bien no siempre es tan fácil como parece. Esta pregunta debe descomponerse a la vez por otras preguntas que debes hacerte: 
- ¿qué me apasiona? 
- ¿qué tareas se me dan bien? 
- ¿qué dicen los demás acerca de qué se me da bien? 
A veces, nuestros peores jueces somos nosotros mismos y no vemos quizá la habilidad o destreza que tenemos para hacer ciertas cosas, pero si preguntamos a amigos, padres, compañeros, nos daremos cuenta que hacemos más cosas bien de las que nos creemos. Por ello, aunque a priori puedas pensar que no es relevante, estas tres preguntas son esenciales que te las plantees. 


  • ¿En qué países o ciudades no me importaría vivir? 
La carrera que escojas va a determinar en qué países tendrás más probabilidades de desarrollarte laboralmente. A través de internet podemos trabajar desde cualquier lado, pero si tu intención es estudiar carreras que no impliquen la red como ingenierías, biología, educación, periodismo, salud, etc primero debes determinar si la zona en la que quieres estudiar puede satisfacer tus necesidades: el tipo de vivienda (vivir en un apartamento en la ciudad no es lo mismo que vivir en un chalet en las afueras), la cultura del país, el estilo de vida.. 


  • ¿Cuánto control quiero tener sobre mí? 
Algunas personas necesitan tener una estructura muy clara de trabajo, con unos horarios y objetivos definidos, donde alguien les diga qué y cómo deben hacer las cosas; sin embargo, otras lo odian. Los trabajos son muy distintos entre sí, y es fundamental saber en qué lado de los dos estamos para que el día de mañana no nos encontremos desempeñando un trabajo del cual no nos sintamos identificados. Lo mismo ocurre con los trabajos de horario flexible y los trabajos cerrados como yo los llamo. Debes ser consciente que hay trabajos que te exigen tanta atención que te los llevas a casa; sin embargo otros, acabas tu tareas y te vas y hasta el día siguiente no vuelves a oír de trabajo. Por ello, debes saber qué clase de trabajo combina mejor contigo para que el día de mañana, cuando finalices tu carrera, no te lleves sorpresas desagradables. 


  • ¿Soy introvertido o más bien extrovertido? 
Las personas extrovertidas aportan cosas al trabajo que no hacen las introvertidas, y al revés. Saber si uno es más tendente a la introversión que a la extroversión va a ser esencial para que puedas desempeñar tu trabajo de una manera feliz y cómoda. Por ello, cuando vayas a elegir una carrera reflexiona acerca de: las veces que tendrás que hablar en público, las veces que trabajarás cara a la gente, el grado de socialización que requiere el trabajo tanto dentro como fuera de él...en definitiva, todos los aspectos que te ayuden a descubrir qué te exige ese trabajo. 


  • ¿Cuánto dinero quiero ganar? 
Aquí debes ser muy sincero contigo mismo: ¿crees que el dinero te ayudará a ser feliz o por el contrario opinas que no tiene nada que ver? El sueño de muchas personas es ganar mucho dinero, y tú debes saber si eres una de ellas. Los artistas por ejemplo ganan mucho dinero y además tienen tiempo libre para hacer todo lo que quieran. No obstante, hay otras muchas personas que no se preocupan del dinero, y trabajan sin deseo de convertirse en ricos o acomodados. Esta clase de personas sin ánimo de lucro se conforman con menos dinero, pero también es cierto que en muchas ocasiones se sienten más satisfechos de su trabajo que el resto de personas. ¿Qué clase de persona eres tú? 

¿Te han ayudado estas preguntas? ¿De qué modo? Deja tu comentario compartiendo tu experiencia o dando tu opinión acerca de cómo supiste tú qué carrera era la perfecta para ti. Hablaremos sobre ello y seguro que te ayuda. 
Un abrazo y hasta la próxima, Andrea. 

Vídeos relacionados con Cómo elegir una carrera: 


Temas relacionados con Cómo elegir una carrera universitaria:
 



Síguenos en 

jueves, 7 de abril de 2011

Como hacer un ensayo

Algunas reflexiones sobre cómo escribir un ensayo de la mano de una catedrática de la Universidad de New York City.

Definición de un ensayo:
Un ensayo es una argumentación escrita que consta de una introducción, una exposición de una tesis, una descripción de lo que respalda dicha tesis y una conclusión. Un ensayo analítico se centra en un tema y utiliza un enfoque crítico; para ello, adopta una posición sobre el tema y evalúa los puntos fuertes y debilidades del trabajo o texto bajo análisis.

Las partes de un ensayo y sus funciones:
La tesis o idea principal es una frase que recoge lo que pensamos acerca del tema de nuestro ensayo. La tesis debería ser una frase que provoque una respuesta en el lector o le haga plantearse una preguntar. Esta frase debería ser también una declaración que contenga la esencia de nuestro punto de vista sobre el tema acerca del cual vamos a escribir.

En general, la tesis o idea principal aparecerá en la introducción del ensayo, el primer párrafo o apartado del ensayo destinado a introducir el tema del mismo. El objetivo es redactar una introducción clara y sólida, que establezca de qué vamos a hablar. La introducción debería ser principalmente una "explicación" de parte del trabajo. En ella debemos presentar nuestra idea (en qué consiste, si coincide o está en desacuerdo con otra idea, etc.) y, a continuación, explicar cómo funciona en general. No hay que entrar en detalles, sino establecer la dirección que va a tomar nuestro ensayo.

Los que respalda nuestra tesis aparecerá en el cuerpo del ensayo, que será la parte "ilustrativa" de nuestro trabajo. En el cuerpo, debemos mostrar cómo sabemos lo que decimos que sabemos y, para ello, se deben utilizar ejemplos. Hay que ser lo más específico posible. Dar diversos ejemplos cuidadosamente elegidos o, si se tienen pocos, proporcionar información muy detallada de ellos. Si los ejemplos están bien descritos, quedará claro para el lector que tenemos excelentes motivos para creer lo que decimos.

El ensayo acabará con una conclusión. En ella, trataremos de mostrar que el modo en que hemos descrito y discutido nuestro trabajo es de validez general.

Revisión del borrador deñ ensayo: para comprobar su calidad y que está completo.

Es importante aprender a revisar nuestro trabajo; los buenos escritores deben ser también buenos revisores. Planificar pasar algún tiempo revisando el borrador.

Comprobar la claridad; debemos asegurarnos de que todo lo que hemos escrito tiene sentido y es razonablemente correcto. Lo ideal es leer primero el ensayo lentamente para nosotros mismos (o incluso en voz alta) y anotar todos los errores que veamos.

Editar cualquier cosa del trabajo que parezca ir en una dirección diferente a lo que queremos decir. No debemos contradecirnos a nosotros mismos.

Asegurarse de que hay una transición suave entre las partes del ensayo. Cada párrafo debe ser una continuación del anterior, de modo que el ensayo fluya a lo largo de toda su extensión. Hay un modo sencillo de lograr esto: hacer que la última frase de cada párrafo refleje lo que va a decir la primera frase del siguiente.
Artículo original.



Síguenos en 

viernes, 25 de marzo de 2011

Mejorar la memoria

Consejos para mejorar nuestra memoria y potenciar nuestra capacidad intelectual




1. Hacer ejercicio y mantener nuestro cuerpo en movimiento: el ejercicio no sólo ejercita el cuerpo, también ayuda a ejercitar nuestro cerebro. (ver: ejercicios para estar en forma).

2. Eliminar los factores de estrés y buscar ayuda para la depresión (en caso necesario). Cualquier cosa que nos genere un gran estrés, como la ira o la ansiedad, empezará con el tiempo a engullir las partes de nuestro cerebro responsables de la memoria (ver: técnicas de relajación).

3. Dormir bien por la noche y echar alguna cabezada durante el día: disfrutar de unas 7-8 horas seguidas de sueño cada noche aumentará nuestra memoria. Durante el sueño, el cerebro asienta los recuerdos de la información adquirida recientemente y dormir lo suficiente nos ayudará a pasar por toso el espectro de los ciclos nocturnos que son esenciales para un funcionamiento óptimo del cerebro y el cuerpo durante las horas de vigilia (ver: insomnio).

4. Anotarlo: si hay algo que queremos recordar, escribirlo puede ayudar.

5. Escuchar música: las investigaciones muestran que ciertos tipos de música son muy útiles para evocar recuerdos. La información que se aprende mientras se escucha una canción en particular o una colección a menudo se puede evocar pensando en la canción o "tocándola" mentalmente (ver música relajante).

6. Alimentar el cerebro: entre un 50 y un 60 por ciento del peso total del cerebro es pura grasa, que se utiliza para aislar sus miles de millones de células nerviosas. Cuanto mejor aislada está una célula, más rápido podrá enviar mensajes y más rápido pensaremos. Por eso precisamente se recomienda a los padres que alimenten a sus hijos con leche entera cuando son pequeños y que se eviten las dietas, ya que sus cerebros necesitan grasa para crecer y funcionar adecuadamente. Escatimar en grasas puede ser devastador, incluso para un cerebro adulto. Por lo tanto, tomar alimentos que contengan una mezcla saludable de grasas es de vital importancia para la memoria a largo plazo (ver alimentos buenos para el cerebro).

7. Visualizar los conceptos: con el fin de recordar las cosas, muchas personas necesitan visualizar la información que están estudiando. Prestar atención a las fotografías, gráficos y otras imágenes que puedan aparecer en nuestro libro de texto o tratar de hacer una imagen mental de lo que intentamos recordar.

8. Enseñar a otra persona: se ha demostrado que leer un material en voz alta mejora significativamente la capacidad de recordar el material.

9. Hacer crucigramas, leer o jugar a las cartas: los estudios han demostrado que practicar alguna de estas actividades a diario no sólo mantiene activo nuestro cerebro, sino que también ayuda a retrasar la pérdida de memoria, especialmente en las personas que desarrollan demencia (ver también reducir el riesgo de padacer demencia senil)

10. Desayunar bien y asegurarse de incluir un huevo: los huevos contienen vitaminas B que ayudan a las células nerviosas a quemar glucosa, antioxidantes que protegen contra el daño de las neuronas y ácidos grasos omega-3 que mantienen las células nerviosas funcionando a una velocidad óptima. Otros alimentos que se deben agregar al desayuno son frutas, verduras y proteínas magras. Evitar las grasas trans y el jarabe de maíz rico en fructosa (ver desayunos saludables para niños y el mejor desayuno del mundo).


Post relacionados:
Memoriza más y mejor: 5 trucos para conseguirlo
Memoriza lo que has aprendido: 12 trucos que te ayudarán
4 Formas creativas de aumentar tu atención a detalles


Síguenos en 

jueves, 3 de abril de 2008

Estudiar con entusiasmo

Una vez escuché al alguien cuando era niño que el entusiasmo movía montañas. Me hizo pensar mucho. Ya de niño me daba cuenta de lo importante que era el entusiasmo. Mi entusiasmo por algo contagiaba a mis padres y me permitía conseguir algunas cosas que deseaba. Desde entonces, cada vez me he ido convenciendo cada vez más de que si quiero conseguir algo que merece la pena, tengo que hacerlo con verdadero entusiasmo.

El entusiasmo lo mueve todo:
  • El entusiasmo abre la mente, hace más fácil lo difícil.
  • El entusiamo incrementa nuesta productividad, nos permite trabajar mucho más rápido y con mejores resultados.
  • El entusiasmo hace más fuerte nuestra voluntad y la constancia en el trabajo.
  • El entusiamo nos lleva a no rendirnos nunca (ver no te rindas)
  • El entusiamo nos convierte en más fuertes, nos hace más optimistas, más seguros de nosotros mismos, más convencidos de que alcanzaremos nuestras metas.
  • El entusiasmo multiplica nuestra capacidades, hace que nuestros coefientes de inteligencia parezcan muchos mayores e incluso tal vez lo sean, si consideramos la inteligencia emocional como una aliada.
  • El entusiasmo es contagioso, hace posible lo imposible.
Estudiar con entusiasmo

Las técnicas de estudio pueden ayudarte a mejorar tu rendimiento. Pero créeme, el bálsamo, la piedra filosofal, es el entusiasmo. Con entusiasmo obstendrás los mejores resultados.

¿Cómo estudiar con entusiasmo? Se preguntará un autoconvencido "mal" estudiante.
- Precisamente cuando intento estudiar me aparece cualquier sensación menos el entusiasmo. Pensará.

Los humanos tenemos la suficiente fuerza de voluntad para automotivarnos a la hora de hacer cosas. Alguien que tenga hambre escalará montañas si el alimento únicamente es posible encontralo en la más alta cima. Si algo realmente nos interesa somos capaces de no dormir, de luchar, de no parar hasta conseguirlo.

Cómo desarrollar entusiasmo con los estudios

Comer, amar, pasarlo bien quizás te motive enormemente. Bien, pues intenta convencerte que estudiar es tan importante para ti como todo lo que te motiva. Hace algún tiempo escribimos las 101 razones para ser un buen estudiante (que por cierto nos ha copiado en toda la red, espero que se aprovechen). Es importante que encuentres las razones que te motiven, que te entusiasmen a ti.

Utiliza tu imaginación y tus sentimientos más íntimos. ¿Qué te gustaría ser? ¿Primer ministro? ¿millonario? ¿el mejor médico del mundo?. Todo vale si llegas a la convicción de que estudiar es el medio para alcazar tus objetivos.

Cuando te pongas a estudiar, aunque no tengas ganas, las clases sean aburridas, los profesores no te gusten, etc. Todo eso será anecdótico si te has convencido de que lo que más deseas en tu vida pasa por estudiar.

Estudiar con entusiasmo incremetará tu capacidad de concentración y tu rendimiento cada segundo que emplees en estudiar. Te ayudará a volcarte a atender en las clases. A recoger los mejores apuntes y contrastarlos con los tuyos. A aprovechar cada minuto y no perder el tiempo. A preparar con mucha antelación los exámenes...

Así que, no lo dudes: enciende el motor de tu entusiasmo.


Síguenos en 

jueves, 27 de marzo de 2008

Formas de motivar a los estudiantes

Ya dimos algunos consejos generales para educadores sobre cómo motivar a un alumno. Lo cierto es que del excelente libro Tools for Teaching de Barbara Gross Davis (Jossey-Bass Publishers: San Francisco, 1993), se pueden sacar mil ideas para motivar a los estudiantes. Recomendamos la lectura de Motivating students, un capítulo online (en inglés de su libro Tools for Teaching). Se nos ocurrió contrastar algunas de las ideas contenidas en dicho capítulo con un grupo de estudiantes y de esta experiencia surgió la idea de llegar a 101 maneras de motivar a los estudiantes. De momento ya tenemos las 27 primeras basadas en la citada fuente. Comentarios al final de esta entrada son muy bienvenidos.

Formas motivar a los estudiantes
  1. Satisfacer las necesidades y motivos de los estudiantes. Los estudiantes aprenden mejor cuando tienen incentivos para satisfacer sus propios motivos para para aprender. En este sentido puede ser útil que el profesor intente identificar las necesidades de los estudiantes tanto aquellas de las que estos son conscientes como de las que no... Imaginemos que antes de impartir un curso de matemáticas, física, música, etc. el profesor dedicara algún tiempo a relacionar el valor de este aprendizaje conectándolo con necesidades y deseos de los estudiantes; el incentivo para aprender sería mucho mayor.
  2. Hacer que los estudiantes sean participantes activos a la hora de aprender. Estudiantes pueden aprender haciendo, construyendo, escribiendo, diseñando, creando, resolviendo... La pasivividad perjudica la motivación y la curiosidad de los estudiantes. Haga preguntas... Anime a los estudiantes a sugerir aproximaciones a un problema o a adivinar los resultados de un experimento...
  3. Pedir a los estudiantes que analicen lo que hace una clase sea más o menos. motivadora. Sería algo así como aprovechar "los puntos fuertes y débiles" de la materia y del profesor para que este pueda introducir cambios y apovechar todas sus potencialidades. Los estudiantes pueden responder cosas como: "el entusiasmo del profesor, la relevancia y nivel dificultad del material, la organización del curso, el grado de participación activa de los estudiantes, la variedad, la relación entre profesor y estudiantes, el uso apropiado, concreto y inteligible de lo ejemplos y decenas de cosas más..."
  4. Mantener expectativas altas, pero realistas, sobre sus estudiantes. Al parecer según algunas investigaciones las expectativas del profesor tienen un poderoso efecto en el comportamiento de los estudiantes. Se trata de que el profesor mantega expectativas realistas a la hora dedesarrollar su trabajo, hacer presentaciones, dirigir los debates, y hacer exámenes; y al mismo tiempo dé a los estudiantes oportunidades para tener éxito. Esa combinación puede funcionar siempre que, según los estudiantes, se dé un equilibrio realista.
  5. Ayudar a los estudiantes a establecer sus propios objetivos. Ayudar a los estudiantes a evaluar sus progresos, animando o criticando su trabajo, analizando sus esfuerzos, sus debilidades... Quizás en este tema lo más importante es animar a los estudiantes a centrarse en un proceso para mejorar continuadamente, no sólo en una calificación o en un examen.
  6. Comunicar a los estudiantes las exigencias de la asignatura para aprobarla. Es positivo establecer con claridad lo que se le exige a los alumnos para poder superar la asignatura. Incluso ser muy cuidadoso con el lenguaje. Por ejemplo, en vez de decir "vas muy atrasado" habría que decir a los estudiantes: "esta es la forma de ir al día.. ¿puedo ayudarte?".
  7. Fortalecer la automotivación de los estudiantes. Se deben evitar mensajes que como "exijo", "debes", "deberías" y sustituirlos por "creo que encontrarás.." "estaría interesado en conocer tu respuesta". La necesidad de lograr la automotivación y la autoestima de los alumnos debe estar siempre muy presente en la mente del profesor.
  8. Evitar crear competencia entre los estudiantes. La competencia produce ansiedad, lo cual interfiere de forma negativa con el aprendizaje. Es positivo reducir la tendencia de los estudiantes a compararse con otros estudiantes.
  9. Ser estusiasta con su asignatura. El entusiasmo del profesor con su asignatura es crucial para la motivación de los estudiantes. Si un profesor se convierte en aburrido o apático con su asignatura, los estudiantes también lo harán. El mejor estusiasmo del profesor es el que se deriva de su confianza, su identificación con los contenidos y un auténtico placer por enseñar.
  10. Trabajar las fortalezas e intereses de los estudiantes. Explicar cómo el contenido de la asignatura ayudará a los objetivos educacionales, profesionales o personales de los estudiantes. Partir del intereses reales de estos que sean vinculables con el aprendizaje.
  11. Cuando sea posible, dar alguna posibilidad de elección a los estudiantes sobre lo que están estudiando. En materia de trabajos, materiales... unidades alternativas.. no sobre los exámenes, pero sí en todo aquello que refuerce su corresponsabilidad.
  12. Incrementar progresivamente la dificultad del material de la asignatura . Es interesante dar opòrtunidades a los estudiantes para que tengan éxito al principio del primer trimestre del curso o semestre. Una vez que hayan triunfado, es más fácil incrementar la dificultad o el nivel de forma progresiva.
  13. Variar los métodos de enseñanza. La variedad ayuda a despertar la participación y la motivación de los estudiantes en la asignatura. Se puede romper la rutina de muchas formas: cambio de papeles, debates, tormentas de ideas, discusiones, demostraciones, casos de estudio, presentaciones audiovisuales, invitados externos, trabajo en grupos pequeños...
  14. Poner énfasis en el dominio y aprendizaje, más que en las notas. Los investigadores recomiendan dejar de poner énfasis en las calificaciones eliminando sistemas complejos de evaluación; también desaconsejan el uso de las calificaciones para comportamientos no académicos (ej. asistencia o no a clase). En vez de esto, valorar trabajos escritos, valorar la satisfación personal de trabajos realizados, y ayudar a los estudiantes a medir sus progresos.
  15. Diseñar exámenes que fomenten el tipo de aprendizaje que se desea que los alumnos asuman. Si, por ejemplo, los exámenes se basan en memorizar detalles los estudiantes se centrarán en memorizarlos; si en cambio sus exámenes ponen énfasis en sintetizar y evaluar la información, los estudiantes se motivarán para poner el practica estas habilidades cuando estudien la asignatura.
  16. Evitar utilizar las calificaciones como amenazas. Aludir o amenzar con bajas notas, puede provocar algunos estudiantes a trabajar duro, pero en otros estudiantes pueden provocar desde el deseo de autoengañarse o darse excusas para retrasar el trabajo hasta otros comportamientos contraproducentes.
  17. Dar feedback a los estudiantes tan pronto como sea posible. Devuelva los exámenes y los trabajos corregidos lo antes posible y reconozca y recompense pública e inmediatamente los éxitos logrados. Dé indicaciones sobre lo bien que lo han hecho o cómo pueden mejorar.
  18. Recompensar el éxito. Tanto los comentarios positivos o negativos influyen en la motivación, pero los investigadores indican que los estudiantes reaccionan mejor a través de un feedback positivo y el éxito. Alabar ayuda a construir la confianza, capacidad y autoestima de los estudiantes. Es importante reconocer los esfuerzos, incluso si los resultados no son buenos, trasmitiendo la confianza del profesor de que serán buenos en el futuro.
  19. Presentar a los estudiantes el buen trabajo hecho por sus compañeros. Compartir con la clase ideas, conocimientos y habilidades de estudiantes individuales con el resto de la clase. Por ejemplo, copias de los mejores trabajos o exámenes... Se trata de propiciar "habilmente" un reconocimiento social del trabajo bien hecho en su entorno de compañeros y relaciones.
  20. Ser específico, cuando se haga una crítica negativa, nunca a la persona. Las críticas tienen efectos poderosos y pueden conducir a una atmósfera negativa en la clase. Cada vez que se identifique una debilidad en los estudiantes, déje claro que se trata sobre una determinada función o tarea, nunca al estudiante como persona. Combinar un comentario negativo con otros aspectos en los cuales el estudiante haya tenido resultados positivos.
  21. Evitar comentarios degradantes en la clase. Muchos estudiantes pueden estar ansiosos por su rendimiento o habilidades en la clase. Hay que ser sensible en la forma en la que se expresa o se comentan tales temas a efectos de evitar observaciones o comentarios en los que el profesor muestre falta de interés o que "pasen" de sus sentimientos relacionados con su fracaso.
  22. Evitar ceder y dar las "soluciones" a los estudiantes para las tareas de trabajo o deberes para casa. Hay que lograr que piensen por sí mismos y dirigir la ayuda por otros caminos (ayudarles a construir lo que ya saben, propiciarles aproximaciones al problema, posibles pasos...). Hay que lograr métodos que ayuden a los estudiantes a que experimenten el sentimiento y confianza derivada de que lo pueden lograr por sí mismos, lo que incrementará su motivación para aprender.
  23. Asignar la lectura de los temas al menos dos sesiones antes de que sea analizada en clase. Dar a los estudiantes un tiempo sobrado para preparar y atraer su curiosidad hacia los materiales de lectura.. "Este ...es uno de mis favoritos... y estaré muy interesado en conocer vuestra opinión".
  24. Asignar preguntas de estudio. Al hacer preguntas se contribuirá a incentivar a los alumnos a buscar respuestas en lo que leen o estudian.
  25. Permitir breves chuletas que pueden ser utilizadas en los exámenes. Especialmente si estas chuletas incentivan la lectura, el trabajo y el estudio bien hecho. Un profesor en física daba la oportunidad de escribir en cada clase en una tarjeta 3x5: un resumen, definiciones, ideas claves u otros materiales derivados de la lectura, que los estudiantes entregaban finalmente al profesor con su nombre. Esa tarjeta se daba nuevamente al estudiante para complementarla pasados unos días para añadieran materiales que consideraran importantes y era nuevamente devuelta al profesor. Por último, el profesor entregaba a los estudiantes dichas tarjetas el día del examen, durante la realización del mismo. El resultado no se hizo esperar. El profesor notó que el porcentaje de alumnos que completaban sus lecturas pasó del 10 al 90%. Y los estudiantes especialmente valoraban estas "tarjetas de superviviencia" como una gran ayuda.
  26. Utilizar el tiempo de clase como tiempo de lectura. Si el profesor está tratando de provocar un debate y se percata de que pocos estudiantes han completado las lecturas asignadas, hay que considerar la posibilidad de que los alumnos completen su lectura en tiempo de clase, silenciosamente o en voz alta y discutiendo aquellos puntos importantes.
  27. Asignar trabajos escritos a aquellos estudiantes que no completen sus lecturas. Los que no las han completado al principio de la clase se le asigna un trabajo escrito y no participan en la dicusión de clase. El trabajo escrito no es evaluado, sino simplemente reconocido. Con estos métodos se puede ir logrando que los estudiantes finalmente cumplan con las lecturas programadas durante el curso.
Temas relacionados con Formas de motivar a los estudiantes:


Síguenos en 

martes, 18 de marzo de 2008

Cómo ayudar a mi hijo en sus estudios

Son muchos los padres que se dirigen a nosotros vía e-mail preguntándonos cómo pueden ayudar a los hijos en sus estudios. De hecho eso fue lo que inspiró hace unos años la Guía de padres. Para los adolescentes también dimos consejos generales en Cómo ayudar a mi hijo con sus deberes.




Vamos a tratar de dar algunos consejos más concretos centrándonos en edades incluso más tempranas distinguiendo en lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer.

Qué hacer (o cómo ayudar)
  • Dirigirle y aconsejarle en la planificación y organización del tiempo de estudio. Ver Planes para estudiar.
  • Revisar tanto el trabajo realizado como la asimilación del mismo. Nunca haga el trabajo por él.
  • Orientar en vez de imponer. Sea paciente; debe esperar a que progresivamente su hijo vaya tomando sus propias decisiones.
  • Valorar más el esfuerzo de su hijo que sus resultados (calificaciones, notas...).
  • Cuidar las condiciones en las que estudia (el sitio adecuado, horas de sueño, la alimentación...
Lo que no hacer
  • No compararle con otros hijos o amigos.
  • No criticarle como persona, sólo corregirle sus errores.
  • No inculcarle una visión negativa de la vida. Esfuércese en ser positivo con su hijo.
  • No proyectar sobre nuestros hijos nuestras propias frustraciones, temores o ansiedades.
  • No hacerle culpable de los problemas o tensiones familares.
Recuerde que es mejor ganarse como aliados a sus profesores y llegar a la mayor coordinación posible entre padres y profesores.


Temas relacionados con Cómo ayudar a mi hijo en sus estudios


Síguenos en 

domingo, 16 de marzo de 2008

Cómo motivar a un alumno

  • ¿Cómo puedo motivar a mis alumnos?
Esta es una de las preguntas más frecuentes que los profesores pensamos continuamente.

Algunos estudiantes parecen entusiarmarse de forma natural por el estudio, pero muchos necesitan o esperan que sus padres o instructores les inspiren, reten o estimulen. Algunos especialistas en la materia sostienen que el aprendizaje efectivo en el aula depende en gran medida de la habilidad del profesor para mantener interés de los alumnos. De hecho, cualquier nivel inicial de motivación que los estudiantes tengan antes de entrar en clase será transformado favorable o desfavorablemente dependiendo de lo que ocurra en clase.

Desafortunadamente, no hay una fórmula mágica para motivar a los estudiantes. Hay además diversos factores que afectan a la motivación de un estudiante dado a la hora de trabajar y aprender:
  • Interés en la materia de la asignatura
  • Percepción de su utilidad
  • Deseo general para lograr la meta de superar la asignatura
  • Auto-confianza y auto-estima.
  • Paciencia y persistencia.
Y, claro, no todos los estudiantes se motivan a través de los mismos valores, necesidades o deseos. Algunos serán motivables por la aprobación de terceros, otros por desafíos o retos.

La importancia de la automotivación y la autoconfianza

Algunos investigadores han empezado a identificar aquellos aspectos de la enseñanza que mejora la capacidad de automotivación de los estudiantes. Para animar a los estudiantes a que se conviertan en alumnos independientes y automotivados, los profesores pueden actuar en las siguientes direcciones:
  • Dar frecuentes, anticipadas y positivas respuetas que apoyen a los alumnos a creer que pueden hacerlo bien.
  • Asegurarse de dar oportunidades para que los estudiantes tengan éxito, asignando tareas que ni sean demasiado fáciles, ni demasiado difíciles.
  • Ayudar a los estudiantes a encontrar un significado personal y un valor en la materia objeto de estudio.
  • Crear una atmosfera que sea abierta y positiva.
  • Ayudar a los estudiantes a sentirse como miembros valorados de una comunidad de aprendizaje.
  • Buenas practicas diarias de enseñanza hacen más para combatir la apatía estudiantil que esfuerzos extraordinarios para combatir la falta de motivación.
  • La mayoría de los estudiantes responden positivamente a un curso bien organizado enseñado por un profesor estusiasta que siente interés por sus estudiantes y su progreso en los estudios.
  • Las actividades que desarrolladas para promocionar la formación también fomentarán la motivación de los estudiantes.
Ver también 101 formas de motivar a los alumnos

Temas relacionados con Cómo motivar a un alumno


Síguenos en 

martes, 4 de marzo de 2008

¿Cuántas horas de estudio son necesarias?

Suele ser frecuente preguntarse cuántas horas de estudio son necesarias al día por término medio.

Antes que nada haya que recordar que para los estudiantes estudiar es un trabajo de dedicación a tiempo completo. En los países atrasados donde no hay colegios u otros recursos educativos los niños empiezan a trabajar a edades muy tempranas (antes de los 9 años) y su jornada de trabajo en duras faenas agrícolas o de otro tipo es de sol a sol.

Si estás estudiando debes tener muy claro que tu máxima prioridad son tus estudios y tu compromiso es trabajar con ello a jornada completa. Es también importante que si compatibilizas estudio con trabajo (en estudios superiores es posible) o tienes actividades extraescolares (deporte, etc.) el estudio es tu ocupación y obligación central.



¿Cuánto tiempo es necesario dedicar al estudio?

Una reciente encuesta en Chronicle of Higher Education sugería que los estudiantes no estudian sufsuficiente. ¿Y cuánto es suficiente? La respuesta dependerá del tipo de estudios, la edad y el rendimiento del estudiante, etc.

Pero si asumes que los estudios es una profesión a tiempo completo, entonces deberías pasar unas 40 horas a la semana dedicado a ello entre clase y estudio. Como mínimo pues los estudiantes deberían calcular la diferencia entre 40 horas menos las horas reales de clase. Si por ejemplo se siguieran 30 horas de clase a la semana habría que dedicar un mínimo de 40-30= 10 horas de estudio. Esto bajo el supuesto de que el rendimiento en las clases fuera óptimo.

Administrar tus horas de estudio bien

Tan importante como la cantidad de horas es la calidad de las mismas. Para rendir al máximo debes por ejemplo haber retenido al máximo las explicaciones de clase tomando buenos apuntes, tener estos y todos tus materiales de estudio ordenados y al día, estudiar en un sitio adecuado que te permita la concentración, tener un elevada motivación que te haga rendir al máximo cada minuto, emplear técnicas de estudio adecuadas (repasos programados, técnicas de lectura rápida, etc. etc. ).

No a la dilaciones

Parte de horarios de estudio ya planificados y atente con fuerza a ellos. No a las dilaciones. Las dilaciones se disfrazan de mil maneras:
  • "Un día más no importa, empezaré mañana"
  • "No importa si empiezo unos minutos tarde, nadie es puntual"
  • "Trabajo mejor bajo presión."
  • "Sólo veré la TV un cuarto de hora más"
  • Rellena tu propia excusa favorita:"____________________."
Algunos consejos para estudiar con eficiencia en las horas de estudio

Siete consejos que te serán muy útiles a la hora de sacar rendimiento a las horas de estudio
  1. Evita las dilaciones y retrasos.
  2. Registra la actividad de cada hora. Toma conciencia de lo que te hace perder el tiempo.
  3. Disela tu plan de horario para el estudio
  4. Establece con claridad tus máximas prioridades
  5. Controlar tu estudio midiendo tu rendimiento y progreso y reprogramando tus necesidades de estudio.
  6. Fíjate objetivos alcanzables que te motiven
  7. Intenta pensar en positivo e ir construyendo nuevos hábitos sobre los logros que vayas alcanzando.



Temas relacionados con ¿cuántas horas de estudio son necesarias?

Síguenos en

También te puede interesar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Volver